jueves, 25 de septiembre de 2014

Lo lees pero...¿lo aplicas?

Detente un momento antes de seguir leyendo y piensa ¿qué porcentaje de los conceptos y recomendaciones que leo aplico?. Interesante, ¿no creen?. Si hicieramos un sondeo rápido con 10 lectores asiduos de blogs y páginas de superación personal, las 10 dirían que si aplican lo que leen, pero solamente la mitad lo intenta y cuando mucho 2 realmente lo aplica.

Para quien escribe hacer recomendaciones es fácil, decir lo que se debe hacer, lo que es mejor para determinado caso, hasta erigirse juez y señalar con dedo flamígero, es sencillo, realmente cómodo desde la posición de expectador, pero ¿cuánto de lo que se escribe se practica?

Las recomendaciones y consejos son como las llamadas a Misa, acude quien quiere hacerlo, las aplica quien quiere hacerlo, pero es como en todas las cosas que crean un beneficio, mientras más beneficio tenemos, más lo hacemos o más lo aplicamos.

Por ejemplo, cuando dejé de fumar, yo había intentando en dos ocasiones y había sucumbido nuevamente ante esa terrible adicción, hasta que en una lectura casual me topé con el método de Alcohólicos Anónimos en los que se proponían dejar de beber sólo por un día, solo por 24 horas, lo apliqué y sumo ya 25 años desde que fumé mi último cigarrillo. El beneficio que obtuve me llevó a seguir aplicando la recomendación y me dió el impulso necesario.

Aunque quisiéramos, no podemos poner en práctica todo lo que leemos, pero creo que una de las que podemos aplicar permanentemente es el conocimiento de TI MISMO, este conocimiento nos va a ayudar a facilitar la implementación de las otras recomendaciones, cuando estás enfocado los resultados son mejores.

El estar enfocado es para mí como el efecto de la lupa que se pone en el sol, la concentración de la energía es tal, que incendia el punto en donde se enfocó la lupa, así sucede cuando te enfocas en una tarea, la energía se concentra hasta que logras el objetivo.

Enfócate pues en conocerte, en escuchar los mensajes de tu cuerpo, en ejercitar tu mente, en identificar lo que te hace feliz, los motores que te impulsan, a controlar tus emociones, en identificar tus fortalezas, intensificarlas, clarificar tus debilidades y hacerlas menos evidentes, muchas de las recomendaciones de éste blog tienen como punto de partida ese conocimiento de TI MISMO.

En alguna ocasión ya les hablé del "síndrome del zopilote estreñido", es la persona que planea y planea y no obra, hay que actuar, pasar del dicho al hecho, el conocimiento de TI MISMO debe llevarte a buscar una mejora, el objetivo siempre será tener pequeñas mejoras cada día. Sólo por hoy, estas 24 horas las voy a enfocar en mejorar, te aseguro que en 21 días habrás cambiado ese mal hábito.

Así que MANOS A LA OBRA..., no solo leas, también aplica.

Si te gustó compártelo, si no te gustó, hazme tus comentarios, por hoy te dejo la reflexión:

"Las cosas no se dicen, se hacen, porque al hacerlas se dicen solas."
Woody Allen (1935-?) Actor, director y escritor estadounidense.



 

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